El adiós de Cristiano al Madrid supuso un punto de inflexión en el camino de ambos. Casi dos años más tarde la situación no es para nada boyante en el escenario del portugués. El club de la capital española no fue, ni sigue siendo lo mismo desde la marcha del crack portugués. Sin embargo, tiempo más tarde consigue realzar el vuelo y volver a tener un nivel competitivo digno del club, aun teniendo los deberes pendientes a la hora de buscar quien, o quienes, lo suplan.

En Turín la situación es bien distinta. Desde la llegada del crack de Madeira, todos los focos se centraron en él. Ninguna sorpresa. Cristiano a priori no iba a tener ningún problema en soportar la presión mediática y dar el nivel de juego al que nos tiene acostumbrados. Pero las cosas en el papel no han ido igual. El palmarés de los bianconeros con CR7 al frente es desastroso. En la temporada activa ya son dos las finales en las que son vencidos. La primera ante el Milán y la segunda antes el Nápoles. Dos conjuntos que para nada llevaban el papel de favorito. Con todo este caldo de cultivo la exigente prensa y afición italiana sentenciaron a un Cristiano Ronaldo que, a pesar de sus 36 años, mantiene unos datos goleadores nada malos para tirar del carro de los suyos. Sin embargo, no es motivo suficiente para cumplir exigencias y Cristiano Ronaldo cada vez lo tiene más negro en su nuevo club.

Semejantemente, a su rival Messi tampoco le están saliendo las cosas demasiado bien en esta vuelta al fútbol. En los partidos que ha disputado ha dejado ver una actitud muy pasiva y desinteresada. Análogamente a la situación en Italia, El argentino tampoco ha aparecido en el único partido importante de los suyos hasta ahora. El encuentro en Nervión ante las filas de Lopetegui era crucial en la lucha por la liga, y Messi no supo estar ahí para darle la victoria a los suyos. No solo jugo mal, sino que además burló el fair-play, quizás motivado por la impotencia de no encontrarse a sí mismo. Una acción ante Diego Carlos en la que debió ver la roja, pero no lo hizo, le dio al de Rosario una oportunidad para mantener a los suyos en lo más alto de la tabla. El pinchazo del Barcelona se confirmó con el pitido final y ahora deberán seguir remando para conseguir alzarse con el trofeo liguero. De forma también pareja a la de Ronaldo, el futuro de Messi en el Barça parece verse un poco oscura, ya que el futbolista deben renovar contrato próximamente y el acuerdo con el club no acaba de llegar.

Si algo caracteriza a una leyenda en este deporte, es la capacidad de no venirse abajo y seguir trabajando cuando las cosas se tuercen. Hoy lo van a tener que hacer los dos mejores futbolistas del momento, como ya lo han hecho otras muchas veces. El nivel de exigencia es tal que cuando no se cumple el objetivo marcado el castigo de los medios y de los aficionados es tremendo, y los mismos son quien los convierten en protagonistas absolutos cuando las cosas salen bien. Por lo pronto deberemos esperar para ver el desenlace de esta temporada, pero también el rendimiento de los pesos pesados del fútbol actual.

21/06/2020

@zzizou