Para ser honesta tengo mis ideas encontradas con el fútbol, pero respeto mucho su práctica y por supuesto me encanta el inicio y cierre de los Mundiales, el resto es material de mi esposo e hijo, yo solo escucho un gooool o una riña entre ellos de vez en cuando. Pero en definitiva, no puedo liberarme, el fútbol ha estado presente en mi vida e incluso en la actualidad. Cuando novia me tocó en más de una ocasión acompañar a quien es mi esposo a sus prácticas de fútbol-sala, un montón de años después a mi hijo en su equipo escolar  y hoy compartiendo con mi nueva comunidad de amigos algunos aportes de mi verdadera especialidad "La Psicología".

Pero más que comentar mis experiencias en dicho deporte, quiero compartir algunas ideas y reflexiones, que se derivan de un trabajo de investigación más amplio en el cual participe junto con una querida colega también Psicóloga y un equipo Local, cuyos participantes colaboraron en el estudio.

A manera de introducción, es importante acotar que el accionar de la Psicología de la actividad física y el Deporte, tienen sus origines remotos e incluso en la psicología científica. Este campo de aplicación tiene un largo historial de antecedentes si se considera como tales el interés de la ciencia y la filosofía por lo corporal y deportivo. Sus raíces se establecen en los mismos comienzos de la psicología experimental de Wundt en el año de 1980 en Alemania, donde se realizaron múltiples estudios de los tiempos de reacción y las respuestas motrices.

En otro continente, se encuentran las aportes de psicólogos norteamericanos, como el pionero Griffith en el año de 1925, quien fundó el primer laboratorio de Psicología del Deporte en EE.UU; éste psicólogo dedicó buena parte de su trabajo a la investigación experimental en laboratorio complementándolo con aportes en equipos deportivos universitarios como profesionales, estudiando los factores psicológicos implicados en el deporte.

Hoy en día los estudiosos en la materia de la Psicología de la actividad física y del deporte comparten principios teóricos y aplicaciones muy útiles, aunque no siempre se han valorado. Para algunas delegaciones deportivas, entrenadores e incluso atletas es común subestimar este tipo de intervenciones, usualmente, no se considera la inclusión del psicólogo en el entrenamiento deportivo. Se considera que solo someter al organismo a mayores niveles de tensión, es decir el solo “el entrenamiento físico” resultan necesarios para obtener estándares adecuados a las competencias.

Las actividades deportivas basadas en el entrenamiento físico parten de la premisa fundamental de desencadenar procesos de adaptación en el organismo; este proceso está caracterizado por demostrar que los estímulos son las causas y las adaptaciones son los resultados, de acuerdo a un programa planificado y dosificado se producen cambios morfológicos, funcionales y bioquímicos en el organismo, este se sobrecarga  durante horas de entrenamiento y práctica, hasta conseguir mayor y mejor nivel de respuesta. Se capacita al atleta para afrontar demandas de mayor exigencia, esto quiere decir, que el organismo busca mejorar y/o aumentar las reservas anatómicas y funcionales para que se pueda adaptar a nuevas exigencias físicas en el terreno del juego. Evidentemente, en esta fórmula de capacitación, no se encuentra implícita la actitud mental del atleta, su motivación, su ansiedad, sus temores, sus presiones, su estado emocional e integridad psíquica. En esta fórmula definitivamente, el cuerpo está concebido como si estuviera separado de la mente, como si fuera una maquina más.

Por otra parte, se realiza una inversión muy marcada en instalaciones deportivas, capacitación de entrenadores, aumento de los incentivos económicos, publicidad, entre otros rubros, pero la consideración del factor psicológico, aún no es valorada en la justa media. Se conoce que la Psicología Deportiva se ha ido extendiendo a lo largo de los continentes de manera paulatina, pero en el caso de Latino-américa son muy pocos los países que han tomado en consideración esta intervención, pudiera decirse que son Brasil y Argentina, por su historial deportivo quienes le han dado mayor relevancia, sobre todo en lo que deriva de sus técnica.

Pero se preguntarán, cuales son esas contribuciones o sistemas de apoyo?. Uno de los principales aportes de la Psicología Deportiva es sin duda el Entrenamiento Mental, el cual involucra numerosas técnicas con el fin de optimizar el rendimiento del atleta, pero en este artículo dedicado al fútbol, se abordará particularmente, la técnica conocida como “Imaginación-Evocación”, a manera de ilustrar la forma en que la Psicología Deportiva tiene cabida en una cancha. 

Por medio de esta técnica se pueden crear experiencias y lograr conductas de éxito, así como controlar la ansiedad, la frustración, además de generar sentimientos durante un evento deportivo, lo cual le permita estimular el éxito en la competencia.

Habitualmente el entrenamiento imaginativo más utilizado es el visual, ya que la visión es el sentido más vital en la vida cotidiana, de hecho es uno de los sentidos más complejos. El proceso imaginativo y de visualización, permiten crear situaciones que de por sí mismas obran con todo el poder de una realidad y es que se trata ni más ni menos que de la realidad psíquica, a veces tan poderosa como la misma realidad exterior. Este proceso imaginativo está profundamente ligado al memorizar, pudiendo en ciertos casos llegar a superar el mismo, ya que se involucran múltiples y diferentes áreas mentales.

Todas las personas pueden utilizar su imaginación y crear cualquier grupo y tipo de imágenes impresas en su memoria, de este modo las sensaciones, sentimientos, ideas o emociones en experiencias deportivas del pasado, pueden servir para no solo recrear las mismas sino para crear futuros eventos que presentarían el beneficio de saber cómo actuar con eficacia

En este sentido, también se encuentran las técnicas asociadas a la relajación para disminuir los niveles de estrés y presión, así como para tener el auto control. Estas técnicas implican diversos beneficios para la salud, ya que ayudan a disminuir la tensión muscular, la presión arterial y el ritmo cardíaco, permitiendo tener un mejor control de la situación deportiva.

En definitiva, las técnicas de la Psicología Deportiva han demostrado que el aprendizaje de las destrezas pueden ser realizadas también por medio del pensamiento y que las destrezas son más eficaces cuando están presentes tanto en la práctica física como mental. La visualización también tienen cabida como un método sumamente eficaz, sobre todo en los deportes de alto rendimiento.


En el Fútbol como en cualquier otro deporte se necesita más que talento para triunfar, tener una excelente condición física pero también la capacidad mental para poder desarrollar el mejor juego en los partidos más importantes. Un jugador mentalmente fuerte sabe cómo entrar en cada partido y en cada competencia con el nivel de motivación más adecuado a su máxima habilidad, y sabe cómo mantener y dosificar esa motivación durante todo el partido. 

Es bien sabido que variables como la frustración, pesimismo, negación y desmotivación pueden afectar el rendimiento no solo del atleta sino también el éxito del equipo. En consecuencia uno de los descubrimientos de la Psicología del Deporte ha sido demostrar la importancia de controlar los pensamientos y sentimientos previos a la actuación deportiva, puesto que permite derribar todas aquellas barreras psicológicas que perjudican una buena actuación, permitiendo así optimizar aquellas facultades que favorezcan el rendimiento en un partido.

En este sentido, las diferencias individuales son determinantes, pues, mientras que para un jugador pueda ser necesario un estado de relajación para controlar su nivel de ansiedad, en los momentos de la pre-temporada o instantes a la competición, para otro atleta, en cambio, un programa de relajación puede no ser tan necesario pues se encuentra tranquilo, pero se ve asaltado por pensamientos de duda sobre sus posibilidades de rendimiento, sobre su nivel de eficacia, disposición o cualquier otra pre-disposición mental.

En conclusión, el Entrenamiento Mental en el Fútbol como cualquier otra disciplina deportiva, no debe ser sub-valorada, su aporte es una “realidad” dado que no existe una separación mente-cuerpo, ambas dimensiones se encuentran en un solo organismo dinámico y cambiante.

Espero sea una contribución teórica y aplicada para mi nueva comunidad de amigos. Mientras también entreno mentalmente a mi esposo e hijo a ayudarme en los deberes del hogar.