En esta segunda entrega de "Frases del fútbol" estaremos repasando las palabras de uno de los mejores jugadores de la historia del fútbol mundial, que marcó época como jugador y como entrenador. Nos referimos al gran Johan Cruyff, propulsor de un estilo de juego que se volvió más bien en una filosofía de vida, para él y para todos los seguidores de esta corriente futbolística.

"Todos los entrenadores hablan sobre movimiento, sobre correr mucho. Yo digo que no es necesario correr tanto. El fútbol es un juego que se juega con el cerebro. Debes estar en el lugar adecuado, en el momento adecuado, ni demasiado pronto ni demasiado tarde". - Johan Cruyff

Si analizamos las palabras de Cruyff, encontraremos que tiene absolutamente toda la razón. En el fútbol actual se prioriza muchas veces el físico por encima de otras cosas. De hecho, nos encontramos en una época donde los futbolistas son atletas, lo cual no es malo. Este mismo desarrollo físico les ha permitido llegar a niveles de rendimiento que eran inimaginables 30 años atrás.

Sin embargo, la velocidad del cerebro siempre va a ser más importante que la velocidad de las piernas. Un futbolista inteligente dentro del campo es capaz de resolver en dos toques una jugada que a otro lo llevaría a correr 30 metros, aunque ambas terminen en gol.

Como dijo Cruyff, es importante jugar con el cerebro. Lo que caracteriza a los grandes futbolistas es que antes de siquiera llegar el balón a sus pies, ya tienen plasmada en su mente cual es la siguiente acción a ejecutar. El simple gesto de alzar la cabeza, percibir tu entorno y decidir en milésimas de segundo donde lanzar un pase o donde colocarte para recibirlo, es lo que define los grandes jugadores. Mas que la velocidad, la colocación y la capacidad de anticiparse a las jugadas son vitales para un futbolista.

Y el jugar con el cerebro no sólo les permite practicar un fútbol más sencillo, sino también les ayuda a los futbolistas a alargar sus carreras dentro del campo. Todos sabemos que por más que te esfuerces al 100% por siempre mantener un estado físico óptimo, llega el momento donde estas capacidades empiezan a mermar. A algunos más rápidamente que a otros, pero el cuerpo siempre termina pasando factura, nadie puede escapar de esta realidad.

Y en ese momento donde las piernas ya no responden como antes, es donde mayor importancia adquiere la velocidad mental. Un jugador inteligente y veloz de mente sabe cómo permanecer influyente dentro del juego de su equipo, aunque no pueda recorrer toda la banda como en sus años de mocedad. Un pase preciso, estar bien colocado para recibir un pase, anticiparse a un defensa para rematar o adelantarse a la jugada de un delantero para ganar el balón; todo esto vale lo mismo que poder sacarse a tres jugadores en una veloz regate. Estas pequeñas acciones bien ejecutadas son las que hacen realmente sobresaliente a un equipo.

Siempre les decía a mis amigos "En 3 o 4 años más, si Messi se pasa al mediocampo y Cristiano se enfoca en ser delantero centro, van a jugar hasta la edad que les de la gana y la van a seguir rompiendo toda", porque son jugadores que utilizan su cerebro dentro del terreno de juego. Y podríamos seguir mencionando muchos más ejemplos, pero el punto es entender que el fútbol no se trata solo de correr, se trata de jugarlo con inteligencia.